Columnas

Plan contra los Conspiradores

La búsqueda y captura del Plan Especial de Justicia de Emergencia anunciado en el Consejo Nacional de la Defensa se ha ejecutado al pie la letra

El 18 de julio, el Presidente de la República anunció en cadena nacional, desde el Consejo de Defensa y Seguridad de la Nación, la implementación de un Plan de Justicia Especial para la búsqueda, captura y castigo ejemplar de los conspiradores. Con una eficiencia no característica, el plan comenzó a ejecutarse en menos de 24 horas y al cabo de una semana sus resultados ya eran cuantificables.

Las palabras del mandatario fueron tan claras como pocas veces suelen serlo:

“Un Plan Especial de Justicia de Emergencia combinado con el Tribunal Supremo de Justicia, la justicia militar, los órganos policiales, el Mayor General Reverol, la Vicefiscal General de la República, un plan especial que han venido trabajando y que arranca a partir de mañana, para la búsqueda, captura de todos estos conspiradores, y para el castigo ejemplar”.

De este mensaje salta a la vista:

Primero, que el Plan Especial de Justicia de Emergencia se apoya en quienes precisamente han mostrado tener lealtad absoluta al Poder Ejecutivo, es decir,  los responsables de la falta de independencia de los poderes que representan: Mikel Moreno, a través del Tribunal Supremo de Justicia; Harrington como Vicefiscal nombrada por el TSJ de Moreno, más no el Ministerio Público como institución; la justicia militar y no la ordinaria; los órganos policiales y el Mayor General Reverol, Ministro de Interior y Justicia.

Segundo, que el objetivo del plan quedó claramente delimitado: “la búsqueda, captura y castigo ejemplar de los conspiradores” siendo difícil no entender la “búsqueda” como persecución, la “captura” como privaciones de libertad arbitrarias y el “castigo ejemplar ” como medio de intimidación.

Tercero, que el plan está dirigido contra quienes son etiquetados de ¨conspiradores¨. Quizás, este es el punto que más atención requiere y que más preocupación ha generado entre quienes escucharon con detención todas las palabras de la declaración. Maduro no indicó bajo que concepto se define al conspirador, ni bajo cuales acciones se calificará a alguien como tal, lo que nos invita a pensar en un “traje a la medida” para capturar a todo aquel que se atreva a disentir públicamente.

Cuarto, que la ejecución del plan inició al cabo de un día cómo fue anunciado en la cadena. En efecto, el 20 de julio, en la víspera del paro cívico de 24 horas convocado por la oposición, comenzaron a verse los resultados con el registro de 5 muertes y 367 arrestos.

Alfredo Romero (@alfredoromero) twitteó a las 11:45 PM on jue., jul. 20, 2017:

#20Jul 11:30PM: 367 arrestos verificados en contexto de #ParoCivico #Venezuela: Zulia 140, Carabobo 66, Nva Esparta 43, Aragua 24

La búsqueda y captura del Plan Especial de Justicia de Emergencia anunciado en el Consejo Nacional de la Defensa se ha ejecutado al pie la letra. Sin embargo, la “captura ejemplar” no ha tenido la misma suerte en cuanto a la disuasión. A pesar de la represión durante el paro cívico de 24 horas, se convocó a otro paro, ahora de 48 horas, para los días 26 y 27 de julio en el que se registraron, según el balance compartido por “Un Mundo Sin Mordaza“: 09 muertos y 213 detenciones.

Sumado a ello, Néstor Reverol, Ministro de Interior, Justicia y Paz, siguiendo la línea de acción del plan contra los conspiradores e intentando frenar las manifestaciones de descontento contra quienes hoy forman parte del oficialismo anunció la prohibición de: “reuniones y manifestaciones públicas, concentraciones de personas y cualquier otro acto similar” desde el viernes 28 de julio hasta el 1° de agosto en Venezuela.

@genesisdava

Acerca del autor

Génesis Dávila

Génesis Dávila

Abogada de la Universidad de Los Andes, mención Summa Cum Laude. Egresada del Programa de Verano de la Organización de los Estados Americanos. Afiliada al Programa Global de Liderazgo y Competitividad de Georgetown University. Presidenta de Defiende Venezuela.