Columnas

Comprendidamente indefinidos

Esta generación gusta de lo dulce- salado, de lo elegante- deportivo, de la libertad – responsabilidad, de todo- nada, de lo mejor de los dos mundos pero sin el compromiso con ninguno

Si uno quiere tratar de comprender los gustos y preferencias de generaciones, no hay nada mejor que ver hacia donde va la moda. Referente es de los años 60´ aquellos pantalones holgados, los colores vivos y los imperceptibles cortes de cabello. Eran los años post-paz y de apertura incipiente de distintas sociedades. Los colores vivos apelaban a la alegría, los cortos alebrestados de cabellos a la libertad y aquellos pantalones holgados a que cada cual podía comenzaba a creer que la vida era una sola y la vivía a su antojo. No era que los patrones de la moda definían las preferencias de aquella generación, es que la moda los interpretaba, los representaba en distintas manifestaciones y luego construía las tendencias.

Comienzo con este comentario, porque en estos días trataba de comprender la generación de los años 90 a partir de lo que les comento en el párrafo anterior, y en este ejercicio me encontré con algunas aparentes conclusiones. Viendo los patrones de la moda, encuentro un auge en distintas piezas que combinan lo casual e inclusive lo elegante con lo deportivo. Cortes, estilos, materiales que combinan la sobriedad de la elegancia con la comodidad de lo deportivo. Fíjense ustedes, ahora hay jeans en forma de mono, o vestidos para mujeres con transparencias marcadas o zapatos de goma pero con superficie casual. Esto es expresión de lo que les digo. Es una generación que quiere lo mejor de los dos mundos pero sin tener un compromiso con cualquiera. Es la misma generación que cree cada vez más en relaciones poliamorosa. Es la misma generación que con desplazar un dedo sobre una pantalla puede encontrar un pareja y con la misma velocidad desecharla. Es la misma generación que quiere ser próspera, pero desea hacerlo desde su casa o en el mejor de los casos, haciendo gala virtual de la vanidad y la ostentosidad. Es la generación que sabe lo que quiere pero no termina de comprender como lograrlo, la que aún no nota que no debe preocuparse por manejar un carro, porque los carros lo harán por ellos. Es la generación que ve el futuro mas cerca que las generaciones pasadas.

Si me preguntan la razón de lo anterior, creo que tiene que ver con la tecnología. Su velocidad pudiera explicar como esta generación vive una era de preferencias superpuesta. Así pues, que ésta generación que gusta de lo dulce- salado, de lo elegante- deportivo, de la libertad – responsabilidad, de todo- nada, de lo mejor de los dos mundos pero sin el compromiso con ninguno, es una que necesita una confianza o nueva razón de ser y estar que la abstraiga de la dicotomía en donde vive o de una interpretación que los asuma como lo que son, comprendidamente indefinidos.

@villachitty

Acerca del autor

Nelson Villavicencio

Nelson Villavicencio

Director Ejecutivo en Centro de Estudios de Asuntos Publicos. Docente universitario y experto en proyectos de cooperación internacional y políticas públicas.