5x5

Luis Ugalde: “En Venezuela más que un déficit democrático, hay un superávit dictatorial”

De este país sin duda no nos podemos ir todos, esa es la posición de un venezolano que si bien nació en el País Vasco, se siente tan venezolano como cualquiera, tanto que dice ofenderse cuando le cuestionan sobre el porqué sigue en estas tierras ante la crisis que vivimos.

Fue en 1956, cuando apenas tenía 18 años, que llegó a esta latitud del caribe y desde allí Venezuela se tornó su opción de vida, hoy en momentos de crisis evidente y generalizada, de profunda ingobernabilidad; el jesuita, ex rector de la Universidad Católica Andrés Bello y académico Luis Ugalde sale de las zonas cómodas, opina, denuncia y orienta como parte de la misión de la iglesia que ha hecho tan suya como a estas tierras. Una orientación oportuna y necesaria ante un panorama donde las salidas rápidas y abruptas se hacen tentadoras, y el análisis profundo no pareciera ser un insumo trascendente.

En esa misión Ugalde nos responde estas 5 preguntas claves, que se tornaron un manifiesto aleccionador cruzado por la esperanza.

1. Cuando parecieran asomarse voluntades de diálogo, hay una verdad evidente, todos estamos padeciendo las calamidades de esta crisis, excepto como usted lo expuso en uno de sus escritos “aquellos que se han enriquecido de manera grosera del erario público y en dólares”. ¿Puede haber diálogo cuando la gente del gobierno tiene intereses tan álgidos por proteger?

Esa frase tiene el siguiente acento, es que el malestar social, económico, la inseguridad, el desastre que estamos viviendo afecta a todos los venezolanos, no distingue, no es que le va mal a los ricos y le va bien a los pobres, le va bien a los chavistas y le va mal a los opositores, esto está afectando a todos, y no es un discusión de teoría política, sino es una realidad que está en la calle, así no puede seguir la república, si uno revisa el artículo 2 y 3 de la constitución, cuando uno ve el objetivo de la república, es obvio que se están violando esos dos artículos, por tanto hay que encontrar una salida. El gobierno que no busque efectivamente la salida no es promotor del bien común, sino del mal común que estamos padeciendo. Evidentemente aquellas personas que dentro del régimen se hicieron millonarias están padeciendo otras cosas, porque el fracaso también les afecta, pero no están dispuestas a dejar sus privilegios, porque no saben a dónde ir, entonces cuando se habla de sentarse para buscar las soluciones concretas, eso resulta bueno para todos menos para ellos. Sin embargo la situación es extrema y el diálogo es para cosas absolutamente concretas, hay que tomar 3 o 4 medidas en economía, que todo el mundo sabe cuáles son, medidas para que empiece a llegar las medicinas y la comida, para ir a lo más simple.

Si surge un gobierno de salvación nacional, como lo he venido llamando, esas salidas se encausan perfectamente, pero tiene que haber un gobierno, ese gobierno no puede ser monocolor, tiene que haber consenso de mucha gente que hasta hoy ha sido gobierno, y tiene que haber consenso dentro de la oposición, pero no consenso entre ellos, sino en torno a que hay darle una respuesta al país y esa respuesta solo juntos la pueden dar, un próximo gobierno que tenga de nuevo a la mitad del país como oposición sin duda va a fracasar.

Cuando una propuesta política ha llegado tan hondo como llegó en su determinado momento el chavismo, no se pasa la página, no es que nos olvidamos y ahora viene otra cosa, eso pasó con Perón, Perón desapareció pero el peronismo no ha desaparecido, enfermedad que tú no trates bien, deja secuelas, ahora mismo otro ejemplo, Perú, ¿dónde está Fujimori?, preso, pero ¿dónde está el fujimorismo?, primero en las encuestas de las próximas elecciones, se tienen que asumir las banderas que calaron en la gente, no importa tu posición ideológica, la gente tiene que ver que tú las asumes, porque o sino mañana van a decir que aquí tenemos un gobierno reaccionario, se olvidan que ayer estaban peor y la rueda vuelve al sitio donde estaba.

Según lo que usted nos plantea para salvar al país se requiere de una madurez política que hoy parece no existir en los principales actores políticos del país

Pudiera ser que hubiera madurez política en algunos actores que entienden la situación, el peligro está en si yo soy mañana presidente de la república y digo aquí hay que sincerar el gasto público con un déficit del 20%, algo que es insostenible, hay que establecer transparencia, hay que golpear la inflación, por tanto hay que ir a la unificación cambiaria, que puede ser pasar de 10 a 600, eso es un precio altísimo, por eso hablo de cirugía mayor, entonces yo un pobre infeliz que no tengo culpa de eso, me nombraron presidente y tengo que comenzar con eso, no duro dos meses, eso lo entiende cualquiera, y en otra cosa que parecen coincidir todos los médicos es en el hecho de que si no se opera el paciente se muere, pero no hay valor porque tiene un costo muy grande, pero no operar es un costo mayor, entonces hoy día el gobierno tiene que escoger entre dos males, males para sí y bienes para el país, si no toma ninguna medida se va a ir muy mal, y si toma la medida también.

2. Esa operación que necesita el país, esa operación que se debe hacer a múltiples manos, ¿usted la ve factible con este gobierno, o será más viable cuando el chavismo sea oposición?

Ni cuando sea oposición ni cuando sea poder, porque el poder es capacidad de hacer algo, y el chavismo tiene muy poco capacidad de maniobra, por no decir ninguna, y segundo yo creo que es muy malo para el país y para el chavismo que mañana pase a ser opositor de aquella operación con la que se va a salvar la vida del  país, el chavismo no tiene escapatoria. Si fuera una oposición superficial y oportunista el chavismo no va a levantar cabeza, pero ahí esta la tentación de lavarse las manos. El país quiere que se le rinda cuentas, en el chavismo pensante hay gente absolutamente convencida de que tiene que surgir un nuevo gobierno. O El propio chavismo hace un nuevo gobierno, o la circunstancia más de calle que otra cosa van a obligar que se haga un nuevo gobierno, en el cual no deben faltar elementos significativos que vengan del chavismo.

Podría convivir entonces la agenda del revocatorio con la posibilidad de diálogo

Por supuesto, fíjense yo soy de la opinión, pensemos que el revocatorio pudiera ocurrir en noviembre, ¿ustedes tienen la certeza de que este país llega así hasta noviembre?, entonces tú puedes estar promoviendo el revocatorio y antes de noviembre las circunstancias pueden ser de tal calibre que yo presidente de la república tome un decisión y debería tomarla mucho antes del revocatorio, mira esto no camina vamos a tomar una decisión, lo uno no quita lo otro; ahora bien pudiera ser el revocatorio innecesario, si el presidente por ejemplo renuncia antes, obligado por las circunstancias, o por la gente que lo rodea, eso no hay que excluirlo, la gente puede creer que esto hay que desbloquearlo de alguna manera.

3. Sin duda el país atraviesa un déficit democrático, que el diálogo sea una noticia tan grande habla de lo mal que estamos como sociedad, este debería ser una cosa normal y permanente entre el gobierno y la oposición, lo que debería darnos una lección sobre el valor de la democracia, ¿esa enseñanza la puede aprender el país como totalidad?

Tú has dicho una frase benévola, “hay déficit democrático”, yo diría que hay más un superávit dictatorial, porque cuando no hay separación de poderes, cuando la represión tiene la última palabra, y cuando cualquier trabajo que este dentro de las atribuciones del poder legislativo es bloqueado, evidentemente eso no es juego democrático.

Todo político es también un poco un maestro, puede ser maestro del mal o maestro del bien, pero maestro, aquí han habido políticos que deformaron la conciencia del país, dando a entender que el tema no es la producción, sino la distribución, porque riqueza tenemos abundantísima, yo les voy a distribuir, yo les propongo dos condiciones, primero pongan la mano para recibir y segundo vistan mi franela y voten por mí; eso no lo invento el actual régimen, es anterior, pero llegó al extremo de la deformación al meterle a la gente en la cabeza que nuestra riqueza era infinita, que producir riqueza será problema del otro país, pero el nuestro no, porque la riqueza está ahí, hay que repartir y la política no es hacer economía, ni contribuir a que se haga, sino repartir lo que ya está, sobre eso se ha construido, y con la buena estrella de que tuvieron el petróleo a 140, pero esta sostenido sobre una mentira fundamental, Venezuela es un país pobre, la suma de lo que los venezolanos producimos es pobre, tenemos posibilidades de salir de la pobreza, pero la salida de la pobreza siempre está fundamentada en el talento productivo de los venezolanos, y para que este se desate, el gobierno tiene que invitar a invertir, a crear y a producir.

4. En muchos de sus escritos el término “esperanza” es protagonista, y esta tal vez es la que le falta a mucha gente en esta crisis tan profunda, usted habla en uno de sus artículos que la oposición se ha quedado en el discurso del rechazo y que hace falta construir una narrativa de la esperanza, una narrativa novedosa para encaminar a toda esa gente hacia la transición, ¿qué le falta al discurso de la alternativa democrática para lograr encajar en ese relato que usted expone como necesario?

El discurso a veces está, el problema es si llega o no llega, yo puedo hacer el discurso correcto pero lo que diga el padre Ugalde no le llega a la gente, entonces en el tema del discurso político, y lo que digo yo allí es que para que tú seas esperanza para la gente, no se trata de que lo que dijiste sea perfectamente correcto, sino que la gente diga este es esperanza para mí, y eso se traduce en que la gente vea que la oposición está empeñada en que aquí haya comida, en que aquí haya medicinas, en que aquí haya empleo y en que aquí haya seguridad, entonces el relato político no es solamente salimos de maduro, se debe al mismo tiempo contagiar al país la convicción de que hay un porvenir en Venezuela, de que hay posibilidades y que mi interés principal es ese, también es importante que el país perciba que con cualquier diferencia entre nosotros no se tranque el juego, las diferencias pequeñas son pequeñas. No es momento de ver que cirujano se lleva la gloria, ese es el punto, por ejemplo en la Asamblea Nacional han actuado con coherencia y con bastante unidad, el punto está en que la Asamblea por definición lo que hace son leyes y el país no está esperando leyes, el país está esperando camiones con comida y medicinas.

Hay un elemento que no hemos mencionado en esta conversación y es a la Fuerza Armada, la cual debe hacer cumplir la constitución, estoy absolutamente convencido que a mucha gente dentro de esta institución le pasa lo que le pasa al resto del país, no hay medicinas en su casa, no hay alimento, habrá una minoría súper privilegiada, pero la mayoría está sufriendo, tiene que haber no un golpe sino decir que lo que está en la constitución se respeta. Yo creo que tal y como están graves las cosas también en la Fuerza Armada empiezan a surgir voces que se encaminan para hacer respetar la constitución, si el país va un implosión, que se te va de las manos, estas van a hacer en positivo lo que me manda la constitución, no van a salir a reprimir venezolanos.

5. Usted trae a la conversación a un actor trascendental como la Fuerza Armada Nacional, pero ahora yo traigo a otro que no hemos mencionado de manera directa, pese a que el protagonista de esta entrevista sea usted, y es la iglesia católica, primero a nivel nacional ejerce una función importante, y en términos de Estado Vaticano pareciera asomar las pretensiones de ser un mediador en este posible proceso de diálogo y de gobernabilidad, ¿cómo ve usted la función de la iglesia en esta crisis y tal vez la posible presencia de cuerpos del vaticano como un mediador del conflicto?

A todos los gobiernos autoritarios, les gusta no tener curas sino monaguillos, a todos, los de la derecha, los de la izquierda, entonces cuando los sacerdotes hablan de la política con mayúscula, no la partidista, dicen usted se está metiendo en política cállese la boca, ¿por qué mataron a monseñor Romero los militares de ultraderecha?, lo etiquetaron de comunista por criticar los abusos, todo gobierno de vocación dictatorial quiere que la iglesia esté callada, para que su autoridad moral no hable, la iglesia en esencia aunque le cueste la vida, tiene que denunciar a estas situaciones del grosor y de la importancia de la cual estamos hablando, entonces los mismos que celebraban que la iglesia hablara y visitara a Chávez en la cárcel y que pidiera la amnistía o el sobreseimiento, esos mismo se escandalizan ahora hipócritamente porque la iglesia se mete en política, y la iglesia no es que puede, es que tiene obligación de actuar ante la crisis.

Con lo del vaticano es evidente que la iglesia en este conflicto, no puede echar más leña al fuego, y entonces tiene que ser mediadora, la iglesia se ha reunido con el gobierno de manera repetida, con Istúriz lo ha hecho y él entiende de sobra porque nosotros en la UCAB nos movimos cuando él ganó la alcaldía de Caracas para que se le reconociera, la iglesia debe ir siempre contra los abusos. Entonces él  se reunió, pero al final termina hablando de otra instancia y al final no avanza, el Episcopado ha tratado, al igual que el Nuncio y el Vaticano. La Santa Sede está dispuesta a ayudar, no a hacer la comedia del diálogo, sino a llegar al terreno del entendimiento auténtico y hasta ahora por parte del gobierno no hay ninguna señal sincera para que eso pase.

***

El padre Luis Ugalde  vino al Táchira como invitado para hablar de los 100 años de los jesuitas en Venezuela y el lema de ese centenario, es “100 años sembrando esperanza”, lema coherente con el carisma del sacerdocio, “tenemos que sembrar esperanza ahora en los momentos de mayor dificultad de manera que en primer lugar eso me parece sumamente importante, yo a todo el mundo le digo que he visto a Uruguay, a Chile, a Perú en situaciones complicadas, Venezuela fue un país que durante 50 años tuvo un crecimiento del PIB del más del 6%, por eso digo que la esperanza está ahí pero hay que desbloquearla”

Acerca del autor

Manuel Roa

Manuel Roa

Licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Católica del Táchira. Tesista de la Licenciatura de Comunicación por la Universidad de los Andes. Egresado del Programa para el Fortalecimiento de la Función Pública en América Latina de la Fundación Botín y Brown University.