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Luis Carlos Díaz: “Las redes ponen de manifiesto a un país que no se entrega”

Luis Carlos Díaz es un joven periodista venezolano, que se ha dado conocer a partir de su comprensión y labor pedagógica sobre el mundo digital y los retos que éste comprende para la formación del ciudadano del siglo que cursamos. Ha trabajado para organizaciones como elCentro Gumilla, Espacio Público y Open Society entre otras. Actualmente participa en el programa de que conduce el reconocido César Miguel Rondón, transmitido por Éxitos FM.

Estuvo en la ciudad de San Cristóbal para dictar un taller sobre redes sociales y seguridad digital, promovido entre otros por red de periodismo ciudadano Reporte Ya, realizada en la sede de La Universidad de Los Andes. Luego de gentilmente responder un mensaje directo enTwitter, aceptó nuestra invitación a responder este 5X5:
1. En estos momentos en el país existen limitaciones a la acción de los medios, se les niega el papel a los periódicos, la autocensura y la censura cada vez están más presentes a la hora de comunicar y el Estado controla buena parte de los canales de difusión, objetivo planteado en su pretendida hegemonía. Y en medio de este plan gubernamental, han surgido las redes sociales para mostrar lo que el gobierno no quiere que se vea. Ahora ¿las redes han podido efectivamente erosionar las intenciones de control de la información pretendidas desde el Estado o es algo que se queda en ciertos sectores sociales con acceso a estas alternativas para informarse?

El gobierno ha sido efectivo en la censura gruesa, para mí lo más grave es la censura en cuanto al acceso de la información que debería ser pública: en este país no sabemos cuál es el salario de los funcionarios públicos, cuánto le cuestan al Estado las cosas, cuánto gastan los ministerios, cuáles son las licitaciones de obra pública; en fin, nadie rinde cuentas o en todo caso, esas rendiciones no son transparentes, lo cual afecta la calidad de la democracia. Pero es algo que incluso va más allá, no hay boletines epidemiológicos, ni de homicidios, es decir, al final no hay un montón de cifras que deberías saber, y eso no lo puede sustituir la red, no puede haber un ciudadano que pueda ocupar ese espacio, eso no va a pasar. Lo cual hace que nuestra discusión no se dé en un entorno democrático, sino en un entorno empobrecido, o sea, un entorno totalitario, donde no hay acceso a saber qué pasa.

Ahora, el gobierno en su poder de censura gruesa compra medios, silencia medios, les cambia las líneas editoriales, les quita el papel, es decir, los castiga, para que la crítica, en ese espacio amplio, no exista. Un ejemplo notorio es la compra de Últimas Noticias -el más leído del país- y si ves sus primeras planas son un asco; pero: uno, no deja de salir y dos, es el más barato, con lo cual se hace más accesible a las grandes mayorías. Y eso hace que la gran mayoría no esté informada, además si a eso le sumamos que en este país cerca de 8 millones de personas no pasaron del 6to grado, terminamos hablando de gente, poco informada y poco instruida, y ese es un dato que hay que saber, porque hablamos de gente que no puede comprender tal vez fenómenos como la inflación.

Pero a pesar de controlar lo grueso, cosa en la que ha sido eficiente, no ha podido con lo fino. Algo así como que controla los elefantes pero no los ratones, con lo cual en redes, le hemos marcado muchos goles, la gente moviliza opinión pública, denuncia, expresa su molestia y rechaza la situación. Por eso el gobierno pierde dos tercios de la asamblea, entonces el gobierno en cuanto a negar información ha ganado, pero las redes ponen de manifiesto a un país que no se entrega, porque uno podría preguntarse ¿cómo un país desinformado, igual se opone? Porque las colas, la delincuencia y tantos otros males, la hegemonía, no las puede ocultar y esa es la batalla que no gana.

2. Te entiendo, entonces te pregunto ¿la oposición del pueblo está marcada por un contexto social cada vez más trágico o está impulsada por gente que mediante redes crea enjambres de comunicación y espacios más democráticos?

Lo hacen, pero no en el modo en qué creemos. No es que todo el mundo está pendiente delTwitter y a partir de allí se movilizan, porque eso es falso. Pero eso permite que el mensaje construido en la red llegue a quienes son líderes de opinión, y esto les permite pulir argumentos, tomar nota de lo que siente la gente y adecuar un mensaje, entonces allí hay un rol de bisagra. Y la palabra “bisagra”, es fundamental para entender cómo funciona la lógica de redes. Es el chamo que está en la casa, que lee las redes y le dice al resto de la familia lo que está ocurriendo, es el tipo que interrumpe el almuerzo y dice: “oye, mira lo que acaba de pasar”. Es decir, es el que conecta a los desconectados. Pero además en Venezuela hay otro componente, que son los casi 10 millones de teléfonos inteligentes, el uso de Whatsapp, que es otra red por la cual circula mucha información de manera privada, que la hegemonía no puede monitorear y ni tiene idea lo que allí  circula, información muchas veces muy mala y otras veces muy buena.

Entonces allí tienes espacios de resistencia de la gente. Si a eso le sumas la indignación que tiene su propia gasolina en la escasez, la delincuencia, la violencia, el caos del sistema de salud, es decir los errores de la propia gestión del gobierno, tienes la fórmula completa.

3. Existe una discusión, de tinte filosófico si se quiere, de si estamos en la sociedad del conocimiento o sociedad de información, a propósito de que uno se construye, lo otro surge. Y en ese surgimiento ¿qué hacemos para poder distinguir cuál es la información veraz? Es decir, cuando tú ves el conflicto social existente, te pongo el tema de los linchamientos como ejemplo, cuyas imágenes ruedan sin control en las redes y aparte se nota una buena parte de usuarios aupando este tipo de hechos, pero luego te enteras que uno de los linchados era inocente, como el cocinero de Los Ruices ¿qué debemos hacer para que eso que se produce en la sociedad violenta y se reproduce en las redes, no sea un motivador de actos similares, es decir que la información tenga cierta calidad, cierta veracidad?

Hay varias cosas en paralelo en eso que estas preguntando, si hablamos del tema de los linchamientos, eso responde a un quiebre de la sociedad, del pacto moral, las sociedades democráticas tienen a las instituciones para dirimir sus conflictos, en Venezuela están sobrepasadas, están tiradas contra el piso o, la impunidad es un modo de gobierno. Porque esto le permite al gobierno tener a la gente presa en sus casas y dejar el gobierno en manos del hampa, ahora, esto se les fue de las manos, una cosa perversa. Y ese quiebre moral se da, porque cuando la gente agarra a alguien por nada del mundo piensa soltarlo o dejarlo vivo porque sabe que no hay institución que haga justicia, que lo meta preso y por el contrario puede tomar revancha, entonces en ese sentido la gente no es irracional, ni bruta ni nada que se le parezca, al contrario, actúa de modo muy racional, ahora, hacia la dirección completamente errada, violenta, salvaje. Las redes lo que hacen es transparentar lo que ocurre, te mostrarán quienes están radicalizados, éstos encontrarán sin duda sus argumentos, pero aquellos que creen que eso está mal, también, y al final los buenos se fortalecen.

¿Qué pasa en las redes? Que nadie va a la red a cambiar de opinión, a cambiar de bando, vas a las redes a reforzar tu postura, entonces allí viene un elemento clave, sociedad de la información, claro que lo es, cada vez hay más datos, sociedad del conocimiento es la que se construye, porque en el momento en que la información es útil, te permite tomar mejores decisiones y tiene qué ver con tu día a día. Por ende el reto enorme es el de producir información de más calidad, para mí ¿qué significa esto? bueno, información mejor hecha, con mejores datos y con mejores relaciones con la vida concreta de la gente, que le permitan a la gente tomar buenas decisiones, y el periodismo que yo hago es ese, yo procuro que en medio del desastre llevarle a la gente la información que necesita para eso.

Sean decisiones económicas, sociales, políticas y demás, por eso yo soy uno de los que no está en contra de las migraciones. ¿Usted se quiere ir? váyase, es racional y está en su derecho, ahora, ¿se quiere quedar? le puedo dar razones para quedarse, esa información para la toma de decisiones es lo más importante, y en el sentido de la democracia es una de las bases fundamentales, porque al no poder contar con información libre, independiente, plural, pertinente, pues la gente no sabe dónde está parada, pierdes contexto y te entregas al tema salvaje. Por eso los medios le hemos subido el volumen al caso de Los Ruices, les decimos, usted no es tribunal, usted no procesó a este señor, no le dio derecho a la defensa y era inocente. Pero en caso que no lo fuera, matamos a un delincuente pero ahora hay diez asesinos, entonces ese argumento de hay un malandro menos, le ponemos, sí, pero hay veinte asesinos más y, si  la gente comprende que es peor vivir entre vecinos asesinos, tal vez podamos empezar a cambiar.

4. Hablar con Luis Carlos es una tentación permanente a irse por el tema de las redes sociales y todo el mundo digital, pero sabemos de tu criterio político que por demás es bastante interesante, sobre las cosas que están pasando en el país, un país en el que pareciera que la esperanza se ha diluido, tal vez luego del 6D la gente creía que iba a haber un cambio profundo en la situación nacional y lo que hemos visto es un empeoramiento de “la cosa”. Y encima ves que la oposición pareciera no saber con certeza qué hacer, por una lado ves a Capriles y PJ con el revocatorio y como que el resto de la MUD no se pliega. El mensaje político debe ser esperanzador para que sea movilizador ¿qué pasa que pareciera uno sentir que a la oposición le cuesta esperanzar a la gente?

Mira, hay un juego muy interesante, y es que pareciera que la gente está esperando la recuperación de la democracia, entendida la democracia de manera más compleja, porque en Venezuela tenemos una democracia pésima, muy mala, secuestrada, insatisfactoria. Hablar de dictadura es complicado, porque igual yo estoy aquí diciendo las cosas que pienso, entonces es como raro, ¿cómo es esta dictadura en la que votamos el 6D? Para mí queda raro el discurso de la dictadura, porque además perdona cualquier cosa, entonces pasa algo y hay quien dice: “bueno es que estamos en dictadura”.

Es un argumento muy sencillo, entonces es mejor ver qué falla tiene el sistema, qué cosa perversa está detrás, para mí es importante ver el método de la maldad. Entonces si hablamos de recuperar la democracia, eso tiene que ver con entender que hay diversidad, pluralidad, que hay distintas maneras de pensar, porque la oposición y la mesa de la unidad, está compuesta por gente diversa, con agendas propias, gente que se puso de acuerdo hasta ahora con fines electorales, no de gobernabilidad. Entonces claro, ahí hay gente de tendencias ideológicas distintas, gente que quiere ir a libre mercado, gente que cree en el Estado asistencialista, gente que no quiere suspender el subsidio a la gasolina y otras tantas cosas y gente que sí.

El país es así, ahora, la sociedad llegó a un consenso, y es que el gobierno no siga, pero las reglas de juego te dicen que el fin del gobierno no es ya, a menos que actives el revocatorio o esperes a las elecciones de 2019. ¿Entonces qué pasa con la oposición? Bueno, que saca sus propias cuentas, porque ya tienes cierto poder, al menos el de la mayoría, aunque no el poder real, pero qué hace, te quedas afuera, te quedas adentro, obviamente tendrás que tomar decisiones que afectan a Ramos Allup o a Leopoldo, a Borges, a Capriles, porque ahora empiezan las agendas propias. Y eso para la gente está mal, es mal visto, feo, pues. Lo que viene es el momento en el que la gente le diga a sus dirigentes, pónganse las pilas, el 6D no lo ganaron ustedes, lo ganamos nosotros, la gente debe exigir un consenso, porque lo que está de fondo es el país, no las agendas personales.

Porque mientras en Voluntad Popular creen que Leopoldo López sale de Ramo Verde para Miraflores, o los otros que Capriles es el hombre y dale flaco, los otros dicen que necesitamos un Presidente de transición, de cierta edad, con madurez política y le hacen la cama a Ramos Allup, al resto nos da igual, el resto, el conjunto de la sociedad queremos un cambio. Y eso debe quedar claro, porque si no queda claro, la sensación es perversa, es que entonces la oposición necesita más muertos a manos del hampa, por falta de medicinas, más gente pasando hambre para que el gobierno se caiga sólo, y eso es ser cómplices.

Obviamente están atrapados muchos, están atrapados los líderes políticos y la gente en las colas buscando comida o medicinas. Este es un momento político muy duro. ¿Cómo lo vería yo? Construir pequeñas esperanzas, que la gente marche sabiendo que está apoyada, construir agendas de indignación, hasta poder conseguir maneras de ser más solvente y producir más. Porque lo que viene es muy duro, viene hiperinflación con una escasez cada vez más grave, que nos va a seguir costando vidas. Si sabemos nos preparamos para las mejores decisiones.


5. Por último, a pesar del tema de nuestra democracia tan maltratada, siguen surgiendo espacios de comunicación dónde la gente se organiza, se informa, surgen medios alternativos, como puede ser el nuestro, ¿qué papel debemos jugar para hacer entender que la situación no se resuelve acabando las colas o cambiando el gobierno y ya, sino que se trata de institucionalizar el país y darle valor a la democracia plena como sistema?

El mensaje para comunicadores y medios es el hacerle saber a la gente, que los estás acompañando, y para que la gente sienta eso, tiene que ser real el acompañamiento, no que sientan que te burlas de su situación o la usas como plataforma, no. Es que de verdad estas con ellos, pero también tener capacidad institucional, porque el medio es una institución, de hacerle radiografía a lo que está pasando. No sólo decirte que hay colas, porque eso es evidente, es darte el porqué. En la medida en que yo explique muchos más porqués,  vas a saber en dónde está el meollo del asunto, vas a saber contra quién indignarte, vas a saber cómo esto no se va a volver a repetir, ayudar a saber qué hacer para que esto no pase más nunca.

Allí debe estar el medio, haciendo eso le basta, porque el medio no está para hacer agendas políticas ni instrumento de los poderosos, ni para tapar las cosas, algo así como, bueno, no digamos que la oposición está dividida para que la gente no se desesperance, no. Si yo entrevisto a un líder de oposición se lo pregunto al aire, ¿cuál es la desavenencia con este o con el otro? el porqué de determinada postura. Porque al final lo importante es que la gente sepa, porque uno hace un servicio público, uno le sirve es a la gente, no a los líderes, a la labor de informar.

Entonces, en resumen, mensaje a los medios y aquellos que ejercen comunicación, acompañen a la gente y sus procesos. Para decirlo más complejo, en la densificación de la ciudadanía, para ser cada vez más ciudadano es necesario ser más denso, reclamar los derechos, exigir información, cumplir sus deberes. Es aprender a ser ciudadanos, porque no lo fuimos, en la medida en que hemos vivido en un país rentista, en donde buena parte de la población depende de lo que el Estado reparte, eres menos ciudadano, en la medida en que eres parte de una masa, de una comuna, de un colectivo, eres menos sujeto. Igual que en el capitalismo extremo dónde eres un consumidor, el tipo que compra determinadas cosas y ya. Ambos sistemas al extremo son terribles, porque matan al sujeto, al individuo. Si tú cómo medio haces que la gente se sienta digna y ayudas a su densificación como ciudadano, tienes la tarea hecha.

Acerca del autor

Wolfgang Rojas

Wolfgang Rojas

Licenciado en Ciencias Políticas. Egresado del programa de Gobernabilidad y gerencia política del convenio George Washington University-UCAB. Maestrando Gerencia en Finanzas de la Universidad Nacional Experimental del Táchira. Consultor político. Docente de la Universidad Católica del Táchira.